Argentina ganó su grupo sin derrotas y superó a Uruguay en octavos. En cuartos, los dos goles de Maradona ante Inglaterra —incluido el elegido por FIFA como Gol del Siglo— convirtieron aquel partido en una página central de la historia del torneo.
Maradona marcó dos veces más frente a Bélgica. En la final, Argentina tomó ventaja por 2–0, Alemania Federal empató y Jorge Burruchaga definió el 3–2 tras una asistencia del capitán. El equipo de Bilardo levantó la segunda Copa.